LA CIUDAD DE SAN JOSÉ DE CHIQUITOS ES LIBRE DE COVID TRAS ATACAR AL VIRUS CON DIÓXIDO DE CLORO


Aparte de los bolivianos, ¿quién conocía la ciudad de San José de Chiquitos? Pocos. Sin embargo, hoy, San José de Chiquitos, una ciudad de 35.000 habitantes, ha pasado a ser noticia en todo el mundo porque su equipo médico ha logrado lo que parecía imposible: erradicar el coronavirus. A fecha de hoy solo quedan dos pacientes ingresados, pero que saldrán del hospital en un par de días, pues todos sus informes clínicos son favorables. La doctora Carla Carola Claure, que ha sido la que ha presentado la evolución de la pandemia y que apostó el día 3 de agosto por el dióxido de cloro para frenar el coronavirus, dice estar agradecida a todos los que la ayudaron, alcalde incluido, que no escatimó en ningún tipo de ayuda dentro de sus posibilidades.

ESTA ES LA HISTORIA DEL COVID Y EL CDS EN SAN JOSÉ DE CHIQUITOS

Todavía no ha sido entrevistado en MM, pero hemos tenido la oportunidad de verlo y escucharlo en una reunión digital que organizó COMUSAV y a la que fuimos invitados por el doctor Pedro Chávez Zavala. Hablamos del alcalde de San José de Chiquitos, Germain Caballero. Este municipio está situado en la parte oriental de Bolivia, cerca de Santa Cruz de la Sierra. ¿Cómo dieron con el CDS en San José de Chiquitos? “Nosotros tuvimos una carga de virus muy importante y tuvimos un paciente grave que fue tratado con dióxido de cloro gracias a la recomendación de una sobrina, médica de profesión, que conoce el producto y que viendo la situación y el cuadro clínico del paciente, recomendó usarlo. El paciente tenía una situación respiratoria muy difícil, con una muy baja saturación y dependía de la oxigenación por mascarilla que se le daba en nuestro hospital. En San José no tenemos un servicio de terapia intensiva, no tenemos respiradores, por lo que los médicos recomendaban que ese paciente fuera transferido a Santa Cruz de la Sierra, donde hay servicios de tercer nivel y privados también, pero la familia optó por usar dióxido de cloro y a las primeras 2 o 3 horas de consumir el producto en una dosificación de ataque que se recomendó para el paciente, la respuesta fue formidable, comenzó a mostrar los síntomas de una recuperación favorable. A los dos días estaba en condiciones muy favorables, a los 4 días sus parámetros eran totalmente normales y al quinto día fue dado de alta. Ese paciente está hoy haciendo vida normal, está tranquilo. Su recuperación es absoluta”.

El alcalde quiso compartir este caso y también otro, el de un familiar que fue llevado a la capital, Santa Cruz, donde fue internado e intubado durante 52 días, salvando la vida también, pero quedando con secuelas: problemas de movilidad y de laringe. Los médicos le dijeron que necesitaría 6 meses para recuperarse. “El paciente que tomó dióxido de cloro estaba recuperado en 6 días”, matizó el alcalde, señalando que cuando les atacó el coronavirus más fuerte, allá por mayo del 2020, tuvieron un centenar de contagios y 14 fallecidos y que desde que usan dióxido de cloro el nivel de mortalidad se redujo hasta un 68-70%. Con el CDS San José de Chiquitos ha reducido la incidencia de mortalidad por coronavirus algo más del 75%, y en su sala Covid han llegado a tener internados hasta 17 pacientes, cuando ahora tiene 3 o 4 pacientes.

Han tenido la cautela, además, de que todos los pacientes cuenten con una historia clínica, registros de oximetría, etcétera, y eso, asegura el alcalde, “permite confirmar que hay un antes y un después a partir del tratamiento con dióxido de cloro, que hay una eficacia demasiado evidente, aunque otros organismos, entidades públicas y privadas no quieran reconocerlo”.

De poco les ha servido la recolección de datos clínicos, pues la alcaldía organizó un evento con la idea de transmitirlos, se trata de salvar vidas, y no acudió ninguna de las autoridades regionales o estatales de salud. “Tuvimos que compartirlos con algunas autoridades universitarias y locales”, añadió Germain Caballero, quien quiso dejar claro que “el dióxido de cloro lo están dando con apoyo médico, con su prescripción, y con supervisión continuada hasta la recuperación total”. La universidad que estuvo presente fue la René Moreno, que es precisamente la que está produciendo dióxido de cloro con autorización y quien lo está entregando a esa ciudad. De la importancia de esta universidad en el país hablan sus 100.000 estudiantes.

“Nosotros – recalca la doctora Callisperis – hemos capacitado a los médicos, los doctores del hospital, que están en una región donde no tienen acceso ni a ventiladores. Con el dióxido de cloro se puede hacer prevención y curación y ellos han hecho un programa siguiendo la cadena epidemiológica de contagiados, donde si había un contagiado se hacía un tratamiento a las personas que habían tenido contacto con él. Hay testimonios, registros de los hospitales, hemos ido hacia el virus con el dióxido de cloro”.

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